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15:50h. Domingo, 16 de Diciembre de 2018

CUANDO LO DE TODOS NO ES DE NADIE...

"Pasando al fondo que hay lugar" (por Mauricio Silvera)

Terminamos el año con el transporte público nuevamente en el "ojo de la tormenta". Y no faltaron los ingredientes ya habituales: una empresa en dificultades financieras (y otras que están por entrar en la misma situación), un paro sorpresivo, declaraciones muy políticas (sin soluciones concretas), intenciones de revisar el sistema, enfrentamientos entre los trabajadores (parece que no son todos "compañeros") y de éstos con los usuarios y usuarias.

¿Era evitable lo de RAINCOOP?: Sí y no.

, porque se sabía, hace tiempo, que se iba irremediablemente a terminar como se terminó, pero solamente en este momento el tema saltó a la opinión pública (cuando ya era tarde para muchas cosas). Acá hay varias culpas compartidas: de las autoridades que no ejercieron su rol de contralor (¿para evitar los costos políticos?), de los trabajadores (que no supieron pedir ayuda a tiempo, que no asumieron sus errores y esperaron una "salvación" que al final apareció, pero de la cual aún no se tienen certezas) y del BROU, tan generoso en dar crédito a otros emprendimientos (por mucho mayor monto del que le negó a RAINCOOP) y que no tuvo el suficiente tacto de citar a todos los actores antes de tomar una decisión tan radical.

No, porque los cambios que el sistema de transporte de Montevideo requieren siguen sin concretarse. Se habla de un nuevo Plan Director para el año 2016... pero los problemas van a seguir apareciendo mientras no se tomen medidas inmediatas y de fondo. Claro que esto choca contra intereses económicos (muy fuertes) y políticos. No nos cansaremos de decirlo: hasta que no se vuelva al origen del sistema, que es lograr una movilidad ágil, puntual y ordenada de los habitantes de Montevideo, que responda a sus intereses y no a los de un grupo en particular, los problemas seguirán ocupando los titulares de los medios.

Espero que este año que comienza, sea de realizaciones concretas, de un gran pacto de movilidad entre todos los actores, de un cambio radical y absoluto a todo nivel. 

El año pasado, a esta misma altura, ponía zapatos gastados a los Reyes Magos. Estaban así por todo lo que había tenido que caminar por los paros. Un año ha pasado... y tuve que comprarme zapatos nuevos. Me bajo en la que viene, nos vemos en el siguiente viaje. ¡Feliz año nuevo!